La ciencia se divide en numerosas ramas, cada una de las cuales tiene por objeto solo una parte de todo el saber adquirido, a través de la experiencia y la investigación.
C. Exactas: Las que solo admiten principios y hechos rigurosamente demostrables.
C. Naturales: Las que tienen por objeto el conocimiento de las leyes y propiedades de los cuerpos.
C. Políticas: Las que estudian y analizan la estructura y funciones del gobierno.
C. de la tierra: Conjunto de disciplinas que se ocupan de la historia, evolución y reconstrucción de lo periodos del pasado ocurridos en la tierra.
C. Humanas: Disciplina que tiene como objeto el hombre y sus comportamientos individuales y colectivos.
Filosofía de la ciencia: Trata de averiguar si por medio de la ciencia, las teorías científicas revelan la verdad sobre un tema.
Cuidados que requiere la Naturaleza
Algunos cuidados que debemos tener en cuenta con la naturaleza son:
1. – Cuando te encuentres en la Naturaleza evita que se note tu presencia, pasa desapercibido. No alteres la calma del entorno que visitas con una actitud inadecuada. Evita hablar muy alto. Respeta las costumbres e intimidad de los habitantes del lugar .
2. – La conservacion y el cuidado de la flora y fauna, así como del entorno natural deben estar siempre por encima de tu disfrute personal y de cualquier afición personal que puedas llevar a cabo por muy importantes que sea esta, no recojas objetos o muestras , ni por supuesto recojas souvenirs.
3. – Sé solidario con la Naturaleza. Ayuda a recuperar un espacio natural contaminado o conducir un animal herido hasta un centro de recuperación. Informa siempre a la administración competente de todo aquello que agreda al medio ambiente o que pueda resultar perjudicial para el mismo.
4.- Cuando estás en el medio eres un eslabón más de la cadena sobre la prevención de incendios y recuerda alertar de cualquier situación peligrosa para el medio ambiente de manera urgente.
5. – Los troncos caídos, las plantas muertas… hasta las piedras tienen un orden natural en el ecosistema que no debes alterar. No alteres la Naturaleza. Jamás des muerte a animales vivos, ni siquiera por tu afición. No acoses a la fauna salvaje y no recolectes plantas de forma intensiva. Toma fotografías o dibuja en un cuaderno en lugar de recoger muestras.
6. – No será más limpio el que más recoge, sino el que menos ensucia. Por ello deja el lugar por donde pasas como si jamás hubiese estado nadie. Llévate incluso la basura biodegradable y deposítala en un contenedor de basura.
7. – Si encuentras un nido, una madriguera u otra presencia de cría animal durante tus actividades en la Naturaleza, no atentes contra ellos, no intentes acceder a estos y evita su divulgación por seguridad de los mismos.
8. – Antes de acceder a un espacio natural protegido obtén toda la información que precises sobre itinerarios y recorridos que están permitidos en la zona. Nunca acampes en zonas que no hayan sido destinadas a tal fin, gestionando siempre el permiso correspondiente. El acampar en zonas elegidas aleatoriamente puede suponer un gran impacto ecológico, en ocasiones irreparable.
9. – El patrimonio histórico, arqueológico y paleontológico son igualmente importantes. Nunca recojas ni toques ningún resto de este tipo, e informa inmediatamente a las autoridades competentes de la existencia de un posible hallazgo.
10. – Cuando salgas por zonas rurales, respeta los cultivos y propiedades ajenas. No molestes al ganado o animales que encuentres en la zona. No cojas frutas, ni productos agrícolas de las zonas de cultivo.
11.- Una conversación amable con los lugareños te permitirá acceder a la mejor fuente de datos sobre la naturaleza del lugar.
12.- No te salgas de los senderos establecidos. No cojas atajos, ni abras rutas nuevas. Todo ello erosionará la zona por la que caminas.
13. En tus salidas debes de llevar todo el material necesario y adecuado aunque pienses que no se van a utilizar. Nunca se sabe lo que puede ocurrir, y las actividades se pueden siempre prolongar, o puede surgir algún imprevisto donde tu material sea indispensable. Todo ello puede influir en tu seguridad personal, en la de tus compañer@s y en la del medio.
La fauna mexicana.
México es uno de los 12 países megadiversos del mundo. Con alrededor de 200 mil especies diferentes, México es hogar de 10–12 por ciento de la biodiversidad mundial. México califica primer lugar en biodiversidad de reptiles con 733 especies conocidas, segundo en mamíferos con 448 especies, tercero en anfibios con 290 especies, y cuarto en flora, con 26 000 diferentes especies. México es también considerado el segundo país en el mundo en ecosistemas y el cuarto en total de especies. Aproximadamente 2500 especies están protegidas por la legislación mexicanas. El gobierno mexicano creó el Sistema Nacional de Información acerca de la Biodiversidad, que se encarga de estudiar y promover el uso sustancial de los ecosistemas.
En México, 170 millones de kilómetros cúbicos cuadrados son considerados “Áreas Naturales Protegidas”. Incluidos 34 biosferas reservas (ecosistemas inalterados), 64 parques nacionales, 4 monumentos naturales, 26 áreas para proteger la flora y la fauna, 4 áreas para la protección natural y 17 santuarios (zonas con rica diversidad de especies).
Publicaciones en Internet:
La célula
auladenaturales.wordpress.com/la-celula/

















